OPINIÓN

SECTOR PESQUERO PUERTO PLATA: 41 VENTORRILLOS, AHORA SIN HERRAMIENTA PARA OPERAR.

Traten de quedar dentro del asunto de concesión del puerto, pues nadie va invertir todo el dinero que ello conlleva, para que ustedes disfruten como “El Ken y La Barbie, en Vacasiones”.

Hace meses que vengo escuchando un murmullo que da cuenta de un “privatización malvada” del muelle de Puerto Plata. Me han llamado en reiteradas ocasiones para darme la querella, supongo que porque en mi calidad de comunicador, siempre me he opuesto a la enajenación de bienes públicos para ser entregados al sector privado.

Luego del paso del huracán María por esta parte de la República Dominicana, ese “run run” de la privatización del puerto se ha vuelto más intenso.

“Nos van a quitar el puerto y tu te quedas callado, ¿no vas a decir nada?”; “El huracán terminó de destruir el muelle y eso lo están aprovechando para privatizar”; “Los Mocanos y los Santiagueros quieren el muelle, esa gente viene a imponer su voluntad sin contar con los que se han fajao en ese muelle toda la vida”; “El muelle se terminó de desplomar y nadie hace nada por el sector pesquero, eso no lo van a construir, este país no sirve, a los pobres no los ayuda nadie”.

Esas son algunas de las “denuncias” y “valoraciones” en lo relativo a la situacion muelle de Puerto Plata. El mismo discurso rancio y atrasado, de un sector pesquero que lleva más de tres décadas ganándose todos los millones del mundo, sin detenerse a pensar en un plan para hacer que sus respectivas empresas sean sostenibles en el mediano y largo plazo.

La flota pesquera de Puerto Plata está compuesta por 41 empresas (41 dueños de barcos), y 53 embarcaciones, cuyas ventas combinadas, representan más de RD$ 6,000 millones de pesos cada año, estos datos según una investigacion formal hecha por una empresa local al respecto.

Esa misma investigacion, indica que más de 7,300 personas dependen directamente de la actividad pesquera en Puerto Plata, esa cifra se triplica en el caso de los empleos indirectos, este último dato es tal vez el que más redunde en la importancia que tiene la pesca para la economía de esta provincia.

A pesar de todos esos cuartos que genera la pesca en Puerto Plata, a pesar de ser la actividad que sustenta a miles de familias puertoplateñas, y sobre todo, a pesar de todo el tiempo que tienen los Dueños de Barcos, “comiendo con aceite de oliva”, a pesar de todo esto, las 41 empresas no han dejado de ser simples ventorrillos, manejados por personas cuyas únicas preocupaciones son: que les vaya bien en el viaje, que no les agarren presos los barcos y echarle mano pronto a los millones que deja cada expedición, esto último para construir casas grandes, comprar jipetas y tomar “Guiky Caro”, más nada.

¿A ninguno de los acaudalados Ventorrilleros se les ocurrió la creación de un fondo común, destinado a pedir la concesión de la operación del Muelle Viejo y su posterior reacondicionamiento?

Si, me dice alguien, que ese tema lo planteó uno de ellos, pero que ninguna de las otras “Lumbreras” le apoyó, pues como la idea fue de uno y no de otro, por eso ninguna de las 40 restantes “Eminencias” pudo respaldar el proyecto.

No se pudo echar andar ese proyecto por iniciativa propia del sector, tampoco tuvieron la habilidad de respaldar a los inversionistas Cibaeños, a cambio de una participación económica y logística de las operaciones del Muelle Nuevo y las del Viejo.

Les tengo muy malas noticias a los Ventorrilleros de la pesca, según personas entendidas en materia de ingeniería, ahora la reconstrucción del espigón de los barcos de pesca en el Muelle Viejo, cuesta aproximadamente RD$1,000 millones de pesos, (sacar los pivotes viejos, es mucho más costoso que colocar los nuevos) con el agravante de que ya lo que quedaba de la estructura, acaba de colapsar por completo, por los efectos del huracán María.

No hay muelle, por un asunto de presupuesto, el gobierno no podrá hacer esa obra con rapidez, y los “Zares de la Pesca” no tienen un solo peso ahorrado parta esos fines. Ay Lela, ¿y ahora?

Siento rabia al ver que a Puerto Plata tenga que venir un “Juan De Los Palotes, de Casa Del Diablo”, a dar una idea y a invertir en el mejoramiento de un atracadero que ha sido la principal herramienta con la que decenas de familias se han convertido en grupos acaudalados. Todo por falta de visión y ausencia de esfuerzos mancomunados.

Tal vez el lector advierta dureza en estas lineas, pero créanme que las redacto con el objetivo de provocar vergüenza entre la clase pesquera local. Lo que deseo es que muestren sus músculos económicos y manifiesten su capacidad empresarial para tomar control de la situacion… antes de que sea demasiado tarde.

Recordarles a los “41 Tutumpotes”, que por su indisciplina las autoridades a ustedes no los quieren ver cerca del espigón del Muelle Nuevo, ¿ustedes están claros en eso, verdad?

También remembrar que el puerto más cercano para el amarre de barcos de pesca, es el de la Bahía de Luperón, mismo que eleva el costo de su actividad económica, tanto por su distancia, así como por la incomodidad de las vías terrestres que dan acceso al mismo.

Ustedes podrán ser guerrilleros, malos compañeros, desordenados, pero llegó el momento de pasar la página, de enfrentar el presente y el futuro con otra perspectiva empresarial, la de la unificación de los criterios. Con asesores todo eso se logra, solo hay que tomar menos “Moé” y pensar un poco más frío.

Traten de quedar dentro del asunto de concesión del puerto, pues nadie va invertir todo el dinero que ello conlleva, para que ustedes disfruten como “El Ken y La Barbie, en Vacasiones”. Tampoco creo que el gobierno pueda invertir de manera rápida esos recursos.

Ta dicho!

Evelio E. Díaz Artiles.

El autor es mercadólogo, comunicador, nacido y desarrollado en la provincia Puerto Plata.

notiplata@gmail.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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